Caí en cuenta que cambiar de trabajo es como cortar con una novia.
Siempre es triste, después de todo por algo se eligieron, algo se vieron. Siempre hay ilusiones rotas y promesas incumplidas, no es un evento fácil o feliz.
De todos modos puede ser algo positivo, de hecho nunca cambié de trabajo para redundar en otro peor y nunca me arrepentí de cortar con una novia.
El terreno de las posibilidades es infinita, internet se encarga de dar esa imagen. Miles de avisos te incitan a seguir adelante, apretar el botoncito llegar a ellas (el de “enviar CV”, claro).
Es esa promesa de horizontes difusos, pasto más verde de ese lado de la cerca y miles de perfiles de Facebook con fotos de “Punta 08″ es lo que te lleva a pensar en que mejor bueno por conocer que malo conocido. Era al revés, pero que nadie te lo mencione, gracias.
Lo positivo es que por más divertida que sea una chica siempre hay otras mejores. No me importa si es Lady Di, siempre hay una más alta, más flaca, más linda y mejor en la cama.
Lo difícil es mechar eso con una inteligencia aplicada, pero en mi experiencia hay que ser muy cauteloso con eso. De nada sirve que ella sea una mente brillante si no lo trae a la tierra.
Es cuestión de buscar, siempre habrá una organización fresca, con una visión nueva, un logo sexy y un ambiente de trabajo que te den más ganas de *ahem* trabajarlo.
4 Comments:
Anonymous said…- Hace mucho no visito este Blog. Pero exitos en la nueva busqueda laboral!
Una sola cosa quisiera agregar: No es cierto que no te arrepentis de tus novias. Siempre reincidis alguna tarde o noche con la Lasagna y Paella (nuevo apodo).
Un cambista de Metropolis.
- 25/4/08 5:34 PM
Andy W said…- reincidir porque es mejor que la auto-gratificación no implique que me arrepienta menos de que sean perras desquiciadas!
- 25/4/08 5:50 PM
Anonymous said…- Anoche renunció tu ex compañero de colegio, que para ser más viejo que vos está mucho más lindo y además, parece más joven.
- 25/4/08 10:47 PM
Andy W said…- ajá?
- 26/4/08 5:26 AM