Categories
Vida

Y.O.L.O. es una estupidez

Amo los rockumentales, creo que es mi genéro favorito.

VH1 tiene una serie fascinante enfocada en la historia de la música. En particular hay unos que cuentan de los one-hit wonders, esos artistas cuya supuesta relevancia musical quedó en una sola canción de muchísima popularidad.

Para el canal no sólo es un mecanismo entretenido para reproducir videos de canciones pegadizas, también lo mechan con entrevistas y segmentos de ‘dónde están ahora’ que muestran el lado más interesante del asunto: cómo lo llevan hoy día sus protagonistas.

Hoy inevitablemente están haciendo otra cosa totalmente no relacionada, pero algunos todavía viven de la música, muchos van de gira en el circuito de veteranos donde tienen un pequeño pero fiel grupo de fanáticos.

Una respuesta recurrente cuando les preguntan cómo viven: “es mejor ser un one-hit wonder que un no-hit wonder.”

* * *

En esa vena siempre me resultaron llamativos los late-bloomers, aquellas personas cuyos talentos extraordinarios no fueron aparentes hasta algo entrados en años. Los ejemplos sobran, no es un juego a todo o nada.

Es mejor desarrollarse despacio que nunca hacerlo. No está todo dicho, el rendimiento pasado no es indicador de retornos futuros y definitivamente no vivimos sólo una vez.

Y.O.L.O. es una estupidez:

 

main-qimg-331eb79f77c9c25262807356e1a690b8