Hacelo muy bien

“Hacé lo que amas y no trabajarás un sólo día de tu vida” es tan trillado como cierto pero no siempre posible aplicarlo.

Una vuelta de tuerca interesante la da Seth Godin: hacé lo que hagas muy bien… o convertite en muy bueno haciendo lo que estés haciendo.

La clave es que al mercado, a tus consumidores y a tus pares les importan muy poco tus pasiones si el producto es malo.