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el papel es el pasado

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Me resultó interesantísima una reciente nota de Federico Sturzenegger (ex presidente del Banco Ciudad, actual senador) referida al tema de la emisión de billetes de alta denominación. Con plena conciencia del golpe de efecto que genera sugiere no sólo no emitir ningún billete de alta denominación sino también eliminar el billete de 100 pesos.

El racional detrás de la sugerencia es sólido: como sociedad deberíamos avanzar hacia el dinero digital, las cuentas bancarias universales y las transacciones electrónicas. El impacto sería no sólo evitar el problema (y costo) del papel moneda, también necesariamente formaliza gran parte de las transacciones que hoy son ejecutadas en negro.

El referente mundial hace años en materia de dinero digital es Kenya, donde m-Pesa transacciona más del 40% del PBI del país (o 7%, según cómo lo cuentes), pero es un ejemplo de un país extremadamente pobre donde el sistema financiero no alcanzó a la mayoría de sus habitantes antes que m-Pesa fuera adoptado por 60% de los adultos.

Para Argentina quizás sería más interesante mirar casos como Venmo, donde es pre-requisito tener una cuenta bancaria, tarjeta o PayPal, pero facilita la transaccionalidad entre personas con tecnología fácil de usar (con fines formales y no tanto).

Hace años que las billeteras móviles están en el horizonte, hasta que no haya regulación clara y uniforme no vamos a ver fuerte adopción. Es importante mencionar que los incentivos de un gobierno no están necesariamente alineados con los intereses de los usuarios, lo cual afecta el éxito final de cualquier producto, especialmente uno que altera tan fundamentalmente la forma en que la gente vive sus vidas.

Para sobrepasar este tipo de desafíos es claro comunicar para remover miedos, educar para que tenga la menor fricción posible, dar motivos para cambiar (por las buenas o por las malas) y enfocarse en la interoperabilidad. Nadie quiere pensar si el local de ropa acepta la misma solución que un taxi, si puede transferirle su mitad del alquiler al compañero de piso que tiene otra operadora móvil o si el fisco le va a caer encima por comprar un televisor nuevo con la plata que le dejó su abuela.

Entanto las autoridades monetarias del país no tomen las medidas necesarias no hay innovación que valga. Penosamente la velocidad de movimiento de unos y otros distan de estar a la par.