thou shall not

La gente buena o mala no existe, somos todos humanos y como tales actuamos un poco de cada manera, cada día, frente a cada situación.

Tener el corazón en el lugar apropiado, las mejores intenciones y sólo buena voluntad no excusa un error. O si? Lo único que importa es que actuabas en buena fe?

Ignorar las consecuencias de tus actos es aceptable basado en que obraste con integridad?

posted by Andy W at Friday, September 19, 2008

11 Comments:

Blogger Andy W said…
Asumo que habrá algún tipo de normativa religiosa para aplicar, pero de algún modo siento que no he sido suficientemente pious…

19/9/08 11:45 AM  
Blogger emimx said…
“…Lo único que importa es que actuabas en buena fe?…”

No es lo único que importa pero sí es algo muy importante. Y hay que discriminar a quien obre de buena o mala fe y en base a eso juzgar a esa persona por sus actos.

19/9/08 9:07 PM  
Blogger emimx said…
Y para mi existen las personas buenas y las malas.

Yo, por ejemplo, soy bueno. Mi maldad es igual a 0 (cero). Y vos lo sabés!

19/9/08 9:08 PM  
Blogger melquíades said…
Definitivamente no, la intención no es lo que vale.

19/9/08 10:25 PM  
Blogger Andy W said…
emo 1: cómo se decide?

emo 2: cero! cuánta confianza!

josecito: las consecuencias entonces?

19/9/08 11:55 PM  
Blogger melquíades said…
Claro. Yo creo que en primera instancia lo que importa es el acto en sí. Ahora, si al otro le parece que las intenciones son lo suficientemente buenas como para que las consecuencias dejen de importar la historia es otra, pero eso no lo elegimos nosotros.

20/9/08 12:18 PM  
Blogger Andy W said…
elegimos aceptar que podemos vivir estando tranquilos que obramos por el bien, sin maldad, más allá de los inevitables errores que cometamos.

20/9/08 12:33 PM  
Blogger ensimissmundo said…
Hola, a veces está bueno verlo desde otro lado.
En cierta teoría del ilícito punible (funcionalista) se considera que todo el disvalor del delito (lo que resulta merecedor de pena) ya se encuentra en la acción, sin gravitación del resultado. Los finalistas consideran lo contrario, y la diferencia radica en la punibilidad o no que atribuye cada teoría a ciertas instancias anteriores a la producción del resultado dañoso e inclusive de algún caso donde su producción deviene imposible (la acción sólo es delito en cabeza de su autor). Mientras para unos el reproche contenido en el ilícito penal se satisface con la creación de un riesgo jurídico-socialmente desaprobado o superior al permitido, aumento o agravación del mismo, con lo que el resultado dañoso deviene mera condición objetiva de punibilidad, los otros requieren una intención dirigida a un fin y la producción del resultado deseado; me quedo con la primera, que mejor explica la distinción entre dolo y culpa, recurriendo a la noción del error, el cual debe ser invencible, inevitable y excusable en defintiva para excluir la atribución subjetiva del hecho a su autor; y por alguna vertiente que considera la ceguera ante los hechos suficiente a los fines de un dolo eventual.
Todos estos conceptos que quizás para la mayoría de los mortales sean absolutamente innecesarios, pero que realmente pueden constituir una dogmática quasi religiosa (lo que considero no podría ser de otra manera en el Derecho de un Estado que se precie de tal).
Con esto quiero expresar, en mi modo un poco extremista de verlo, que sí, las cosas o la gente son tan buenas o malas como la valoración que de ellas hagamos, que fundamentalmente va a tener que ver con nuestra propia escala para medirla, o el grado de tolerancia que tengamos hacia la frustración (propia y la causada por los otros hacia nosotros), como se quiera tomar. Es todo cuestión de expectativas, para mí. No sé bien a qué te referis o qué circunstancias te generarán las dudas que planteás, pero yo diría que sí a todo, sólo porque le doy prevalencia a la actitud. Y porque creo que esencialmente las personas son buenas. Espero te sirvan mis palabras…

21/9/08 12:30 AM  
Blogger Andy W said…
Es muy interesante lo que citás (fue de memoria?).

Ciertamente pienso que deberemos distinguir entre aquello que concierne a la ejecución de penas y lo que tomamos como valuación de las personas. Concuerdo plenamente que acá sólo es relevante la escala con la que mide el receptor de los actos en cuestión.

A fin de cuentas solamente nos preocupamos de lo que nos pase cuando alguien actúa, medimos y decidimos. Las intenciones son importantes; las consecuencias aún más.

Esencialmente las personas son personas, ni buenas ni malas, sólo humanos falibles. De eso estate segura. De lo contrario la bara sube a niveles difíciles de satisfacer.

21/9/08 5:52 PM  
Blogger ensimissmundo said…
Concuerdo con vos, la cita fue elaboración mental propia de lo que recuerdo de hace más de tres años de la facultad (pero me gusta demasiado el Derecho Penal)…
Entonces en un plano de relaciones humanas lo relevante va a ser cómo actuarías vos en una sitaución similar; a veces vemos el error del otro ahí donde nosotros primero pisamos cuando nos toca.
Y tb se podría hacer un mix, donde las intenciones para ser libres de todo cargo tendrían que hacerse cargo de las posibles consecuencias; el tema es, justamente hasta qué punto. Saludos!

22/9/08 12:41 PM  
Blogger Andy W said…
La responsabilidad de actuar en plena conciencia necesariamente debe ir de la mano de pagar los platos rotos que conlleven esa acción.

De lo contrario estamos hablando de seres inimputables!

22/9/08 1:09 PM