prejudice

La biografía de Miles Davis ofrece un intercambio fascinante entre una maestra del Julliard School y el trompetista en su adolescencia:

What Miles could not abide was his music history teacher, a white woman who, he claimed, insisted that black people played the blues ‘‘because they were poor and had to pick cotton.’’

That a Juilliard teacher of the World War II era even mentioned the blues in class might seem progressive today, but Davis did not see it that way.

He remembered having risen in class and declared—in words set down some four decades later, with a dash of his adopted street grammar—‘‘I’m from East St. Louis and my father is rich, he’s a dentist, and I play the blues. My father didn’t never pick no cotton and I didn’t wake up this morning sad and start playing the blues. There’s more to it than that.’’

Then he inserted a seemingly gratuitous barb that suggests that, for Davis, the incident may have challenged his manhood: ‘‘Well,’’ he added, ‘‘the bitch turned green and didn’t say nothing after that.’’

Muchas veces asumimos cosas respecto a los demás que no sólo son infundadas sino que limitan nuestra propia capacidad para nutrirnos de las relaciones con otras personas.

El fenómeno Susan Boyle, por más nocivo que sea, demuestra de un modo inequívoco que no todo está a la vista. Es sabio extrapolar esa enseñanza a todos los ámbitos de la vida.

posted by Andy W at

5 Comments:

Andy W said…

Otro caso fantástico es el vendedor de autos en Blink de M Gladwell que logró vender más autos que nadie jamás lo había hecho con sólo eliminar su reacción instinctiva de decidir antes de mano si es persona iba a comprar o no.
3/6/09 12:42 PM  
Hora Ferreyra said…
Una vez entramos con un amigo a un concesionario Mercedes Benz. Él quería mostrarme el auto que estaba por comprarse el padre. Estuvimos como 10 minutos dando vueltas y no se nos acercó ningún vendedor. Obvio que no íbamos a comprar un Mercedes Benz, pero ¿cómo podía saberlo? Que uno llegue en un Clio bastante viejo y esté vestido con ropa que cuesta menos que un limpiaparabrisas de esos autos no es motivo para asumir que no va a comprar un Mercedes Benz… me revientan esos prejuicios!!!Y fijate qué mal que les salió la jugada: ahora que estoy viendo de cambiar el Clio, ni en pedo me compro un Mercedes Benz, por prejuiciosos!

3/6/09 3:04 PM  
Andy W said…
O peor aún: alguna vez fuiste a un local de una marca cara de ropa (Etiqueta Negra, Armani, whatever)?Los vendedores a veces te tratan como si fueras un estorbo, que jamás comprarás nada ni merecés estar ahí en su presencia… y ellos son vendedores de ropa! VENDEN. ROPA. EN. UN. LOCAL.

Me vuelve loco esto.

4/6/09 12:26 AM  
Betty Carol said…
Yo creo que a la profesora de Miles, ademas de bronca se le puede tener un poco de pena. En el fondo, prejuzgar ( y por ende, simplificar) no es nada mas que el sintoma de una falta capacidad para entender determinadas cosas con toda la complejidad que a veces implican.Pero bueno, aunque no sea del todo correcto, al menos hacen el esfuerzo

7/6/09 10:56 PM  
 
Andy W said…
A veces entendemos que algo no está bien pero aún así nos falta la fuerza para corregirlo. Eso no nos hace ni mejores ni peores, en mi opinión, somos humanos.
8/6/09 1:06 AM