No sé puede determinar cuál es la mejor táctica sin una clara estrategia. Eso es sabido. Ante las miles de opciones, debemos tener un horizonte, un objetivo claro para poder determinar el camino óptimo.
¿Qué pasa durante ese camino? ¿Queremos caminar, correr, ir en bicicleta? ¿Vamos a dejar todo, exigirnos al máximo? Eso trasciende, entra al terreno de lo intangible.
Juan Pablo Varsky cita a Carlos Bianchi: “La actitud está por encima de cualquier sistema táctico.”
Seth Godin propone un reordenamientode la jerarquía del éxito, imponiendo dos dimensiones poco consideradas entre la mayoría de los que planificamos: la actitud y el enfoque. Quedaría algo así:
- Actitud
- Enfoque
- Objetivos
- Estrategia
- Táctica
- Ejecución
Es imposible determinar el modo de hacer lo que elegís en los puntos 3-5 si no tenés claro los primeros dos ítems.
La ejecución necesariamente tendrá los condimentos determinados por tu actitud y enfoque, por tu modo de hacer las cosas. Más vale tenerlo claro pues los resultados vendrán – o no – en función de ello.
En un entorno con infinitas posibilidades y millones de caminos posibles es menester volver a lo simple y entendernos a nosotros mismos.