En uno de los días más importantes de la corta vida de Facebook, Mark Zuckerberg tiene este poster en su escritorio:
“Mantente enfocado y seguí lanzando.”
Hay algunos que la ven.
Algunos consejos prácticos para solucionar el exceso de reuniones:
Espero que le sirvan.
Quizás el email no esté muerto, pero hay que tenerle mucho respeto. Cuando hablás de algo que posiblemente no sea bien recibido es recomendable hacerlo por teléfono.
La comunicación digital es increíblemente útil pero no contiene entonación, no podés adaptar el mensaje según la reacción y el que te escucha no recibe tanta información como verbalmente.
El tono de la conversación y su contenido son igual de importantes. Levantá el teléfono.
Está establecido que hay que trabajar racionalmente, siendo sensato con los momentos que elegís para enfocarte y para inspirarte.
Una de las cosas que personalmente más aprovecho es cuando tenés un envión de energía – siempre es mejor usar ese momento para seguir resolviendo asuntos pendientes.
Otro buen truco es limitar la ingesta de café, llega a ser contraproducente. En su lugar como fruta o nueces y escucho música con alto RPM.
En un artículo interesante que escribió Tony Schwartz en el HBR plantea que es mejor tomar breves pausas entre períodos de altísima concentración y productividad al máximo. A la larga mantenés el nivel de energía alto y conseguís mejores resultados.
Por último, una siesta reparadora después de almorzar puede hacer maravillas. No hace falta gran infraestructura ni prolongarla más de 15 o 20 minutos. Con sólo cerrar los ojos y dejarse ir un poco conseguís tener el envión necesario para seguir hasta las 7 u 8pm.
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Reivindicando las siestas (click para agrandar):