Recuerdo muy bien el debate hace unos años respecto a cuál sería el killer app para conseguir que la gente pague los servicios 3G.
Allá por 1999-2000 se debatía si las telefónicas habían pagado por encima de su valor, no se sabía si la gente estaría dispuesta a pagar por esos servicios - ni mucho menos exactamente cuáles serían!
Diez años después lo tenemos mucho más claro - el boom de la música digital, las fotografía amateur y surgieron las redes sociales que nos permiten compartir nuestras vidas.
Los hábitos han cambiado. Es inaceptable dejar de responder un e-mail importante por más de medio día. Lo primero que hacemos a la mañana es chequear si nos etiquetaron en alguna foto de la fiesta en que estuvimos la noche anterior. Bajamos temporadas completas y discografías exhaustivas que incluyen out-takes y bootlegs que desconocíamos.
La carrera hacia el recambio completo de la base de teléfonos celulares está en pleno auge. No conozco nadie que no quisiera tener un teléfono con teclado completo y 3G. La camarita ya es un dado, el punto es cómo subís las fotos o videos.
El killer app se decantó, ganó la integración online y el gasto promedio por usuarios - aquel ARPU que obsesiona - se estará por duplicar? Quizás para cierto segmento.
Acecha la amenaza de los standards abiertos, la voz sobre IP móvil (a-lá
Google Voice o Skype) hace perder el sueño a las telcos y conseguir que se paguen por contenidos en vez de cargarlos con un cable desde la PC es misión imposible.
Los mayores ganadores al fin del día son los fabricantes de aquellos smartphones, su ecosistema de provisión de chipsets, sistemas operativos e infraestructura, los innovadores en el espacio de aplicaciones móviles y los usuarios finales - quienes reciben el beneficio de una guerra entre partes antagónicas por ver quién se queda con los U$S 10 o 15 que cargás religiosamente todos los meses.
Labels: business, mobile