no priorizar en mil pedazos
No son exactamente lo mismo pero están muy relacionadas. Vas a tener constantemente fuerzas que quieran dividirte en mil pedazos. Todos tienen su agenda y sus objetivos, no necesariamente están enfrentados con lo que vos estás tratando de hacer pero rara vez son exactamente iguales a tus propias metas.
Usualmente son agentes externos: emprendedores que quieren que uses sus productos, socios de negocios que quieren que les derives más recursos o clientes que quieren tu foco comercial. También hay entes internos que te quieren para ellos mismos: cobranzas quieren saber por qué no te pagan, finanzas qué factures, marketing que empujes el producto nuevo pero tu jefe que apalanques el producto establecido.
Decir que no es un ejercicio en sutileza donde lo importante es transmitir que te importa el pedido y quien lo hace pero no podés complacerlo en este momento. Sin mentir ni exagerar es práctico mantener la puerta abierta, nunca sabés dónde estarás parado en el futuro.
Priorizar es una de las cosas más difíciles de hacer, pero se simplifica cuando abandonás las pretensiones de poder mantener más de una a la vez. Sencillamente sólo podés priorizar una cosa por sobre todas las demás. Si tenés múltiples prioridades no tenés ninguna prioridad.
