Todo lo que sé lo aprendí en año nuevo.
El sol está mejor puesto en el mar que en la playa - volvés a casa pasadas las 9pm y caminás chocho 45km.
Los platos son optativos, la onda es decorar con comida. Los ravioles son más ricos en la cama, sobre la almohada (total se lava).
El bronceador es para seres inferiores, lo último es el camarón-chic. Eso si, pelarse nidá.
Si no te lastimás jugando al rugby es porque no ponés huevo (alternar el pie para patear un drop es para maricones).
Las oportunidades de negocio no son siempre obvias, la gente también usa polar en los balnearios. Pescar en remera A+ y Havaianas tampoco dá.
Los vodka orange twist son ricos de a dos o en termo, pero adictivos como la mierda.
La panchez no es solo brasilera, es importable con la actitud correcta.
Es mejor ser mojarrita suelta que tigre enjaulado.
Si hacés las cosas bien, te hacés el pobrecito y perseguís a las personas correcta conseguís muchas cosas (i.e. asado frío y un tupper de agua).
La mejor cerveza que tomé en todo el año, fue producto de una deshidratación severa y un malhumor más grave aún.
El contraste es interesante para medir las cosas.
Tengo una extraña fascinación con los zapatos ajenos...
Soy reserio, pero enserio remal.
Hay gatos bobos: encerrarse en la heladera por unas sardinas no vale la pena, lo digo por experiencia.
Recién llegados nos vamos.
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