networking
Para sitios como LinkedIn es crítico que las conexiones entre profesionales sean valiosas, que quienes conozcan a quienes vos conocés sean realmente socios de trabajo signficantes, de modo tal de poder pedir recomendaciones, referencias o presentaciones y ellas tengan algún valor.
En el caso de Facebook el valor de los nodos es menos crítico pero igual de interesante. No solo sirve entender quién conoce a quién sino que es valioso que esas conexiones no sean triviales o superficiales al extremo. Si todos tuvieramos a todos entre nuestros contactos dejaría de tener relevancia el listado de amigos de cada uno.
Esta premisa aplica para el valor de la red en su totalidad, representa el valor que tiene esa red para su creador o administrador. El óptimo para quienes manejan una red social es que cada nodo tenga el valor más alto posible.
Para un miembro individual los incentivos son opuestos. Mientras más conexiones tenés más valor tiene la red para vos. El óptimo para el individuo es maximizar la cantidad de intercambios entre personas, no maximizar el peso del vínculo.
Esto tendería hacia una trivialización completa del valor del cyber-networking, pero el límite nunca se va a aproximar a infinito porque los participantes de las redes no están 24hs por día agregando gente a sus listados.
Del mismo modo que los mercados sólo son perfectos en la academia y las oportunidades de arbitraje existen, en teoría las redes sociales no tienen valor en el largo plazo, pero en la práctica son increíblemente útiles (y divertidas).
