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tomando carrera

Posted by Andy Werner on November 27, 2009   Tweet Leave a commentView Comments Go to comments
Rose garden lake, February 3 Park, Buenos Aires.
Image via Wikipedia

Hace unos años era gerente de país para una compañía extranjera. Eran más bien dos países, me pasé casi dos años arriba de un avión. Cuando sí estaba en Buenos Aires noté un comportamiento muy diferente entre dos gerentes, del cuál al día de hoy me sigo acordando.

Toda la organización estaba con los pelos de punta. En el pico de su expansión global, estaban buscando comprador. Con apenas 30 o 40 empleados, un tercio tenían participación accionaria y recibirían un jugoso paquete monetario si eso se concretaba.

Esto en si mismo quizás no era mucho, pero se combinaba con una cultura organizacional casi frenética en su afán de lanzar un producto tras otro, con los resultados positivos como única restricción.

No importaba prácticamente nada más que la facturación. Cuando digo nada, es nada. En un punto era divertido pues te dejaban experimentar cualquier cosa que pensaras que iba a funcionar.

En las ocasiones que visitaba uno de los directores es cuando más se ponía áspera la tensión en la oficina. Todos corríamos para preparar nuestros números, pulir nuestros resultados, vestir a la novia. Trabajábamos hasta muy tarde, entrábamos desde el primero al último entre las 9:00 y las 9:08 y ninguno se atrevía a tomarse más de 70mins de almuerzo en el mejor de los casos.

Uno de estos gerentes estaba siempre apuradísimo, haciendo múltiples proyectos en simultáneo, maximizando su tiempo y presionando a su equipo. Cada vez que lo veías estaba más estresado que hace media hora.

Cuando se frenaba para ir al baño o a la cocina – donde tomaba su café fuerte, sin azúcar, y de parado – lo hacía a los trotes. Literales. Pienso que hubiera sido difícil que una persona de su estatura caminara más rápido. Nunca hubiera sido confundido con un Globetrotter pero cómo le pegaba a la pelota! Dicen que en sus épocas mozas era un excelente wing derecho.

El otro gerente era incluso más workaholic que el anterior. El tipo trabajaba entre 14 y 16 horas por día, 7 días por semana. Vivió durante ocho meses en la habitación de un hotel colombiano, dejando su mujer y sus hijos en Lisboa. Viajaba tres semanas al mes entre las cuatro oficinas latinoamericanas de la compañía, donde su llegada era acompañada por una bizarra sensación de fanatismo y temor. Siempre razoné que cualquier persona que dejara a su familia para irse a vivir al extranjero no perdería el tiempo.

Este hombre se tomaba los mismos escuetos breaks que el anterior, pero los hacía de una forma completamente opuesta. Luego de dos o tres horas se paraba despacio, se tomaba su tiempo. Caminaba extremadamente despacio, como gozando el tiempo alejado de la pantalla. El ritmo frenético con el que atacaba su Thinkpad cambiaba por una extraña paz, parecía un monje. Yo creo que usaba ese tiempo para juntar energía y volver a la carga. Era un tiempo vital para recomponerse y acomodar las ideas.

Está claro quién era jefe de quién, ¿no?

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business, workcultura, organizaciones, portugal, trabajo, workaholic
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construí con calma →
  • gustevo
    Macho que descripcion increible de los portugas!, que tiempos aquellos!, si algo puedo decir a su favor entre tantas contras era que cuando uno estaba en sintonia, claro, sacara lo mejor y mas rápido. Al menos eso pense hasta que algo me hizo clic y comenze a buscar la conocida patada en el culo que me dieron. abrazo Andy, gracias a los portugas pasamos buenas horas juntos.
  • Andy Werner
    Es así Gustevo, buenas épocas juntos, te acordás del asado? Estuvo increíble! Y la vez que salimos corriendo para enganchar Argentina - Serbia del mundial 06...
  • Alejandro Campos Carlés
    Andres, muy divertido tu relato y muy beno tu punto. Ideas y acción, el quilibrio perfecto.

    Además, conozco a las personas que no mencionas.

    Muy bueno...!

    Alex
blog comments powered by Disqus
  • Hola, mi nombre es Andy Werner y este es mi sitio personal.


    Me apasiona el desafío de generar adopción masiva de nuevas tecnologías. Participé en proyectos de mobile marketing, distribución de música digital, desarrollo de aplicaciones móviles y consultoría de social media marketing.

    Disfruté la oportunidad de aprender junto a líderes de las mejores organizaciones de la industria: Warner Music, Sony Music, Gameloft & TIM w.e.

    Leo todo lo que puedo, disfruto especialmente de la no-ficción y biografías históricas. Me gusta dibujar y colecciono cuadernos. Soy algo melómano, en mi living hay una guitarra pero no la sé tocar. Aficionado a los deportes de equipos, tengo menos talento que ímpetu para hacer ganar a mi equipo.

    Tengo hijo, mujer y un arbolito en el balcón. Vivo en Buenos Aires.

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