Tuesday, May 20, 2008

la marginalidad valida atrocidades?

Mi amiga Conz abrió un debate muy interesante respecto a un tópico muy feo: dos hermanos de 7 y 9 años admitieron haber asesinado a golpes una beba de 2 años, apropiadamente llamada Milagros.

Cito el reporte psiquiátrico:
"Angeles o Demonios". Así definió una alta fuente judicial consultada por Clarín.com el comportamiento de los chiquitos que admitieron haber matado a Milagros, la nena de casi tres años que apareció asesinada a golpes y ahorcada en un terreno baldío de Almirante Brown, el domingo pasado. "Los nenes comprendían lo que hacían, sabían que estaban haciendo sufrir a la chiquita y así y todo continuaron haciéndolo. Y todavía no se conocen algunos datos del hecho que lo transforman en algo aún más macabro", aseguró la fuente.

(...)

Un psiquiatra que actúa en la causa confirmó el diagnostico y arrojó que ambos sabían lo que hacían cuando mataron a Milagros, y que incluso "les causó placer". Los nenes vivían en una situación "prácticamente de abandono, de vulnerabilidad y en un entorno violento", agregó la fuente. Según trascendió, también Milagros. La madre de los hermanos, además, era consumidora de "paco".

(...)

Incluso, por sus físicos, a los nenes les tomó más tiempo matar a la nena de lo que hubieran necesitado contando con la ayuda de un adulto: "Esa chiquita sufrió y mucho".

(...)

la docente penal y jueza de Menores de Lomas de Zamora 5, Marta Pascual, dijo a una radio porteña que los nenes "contaron con total frialdad (los detalles del hecho). Entendieron que la hicieron sufrir. No sé si entienden que es un crimen, pero sí que era una conducta disvaliosa. Milagros sufrió una larga agonía y esto no causó que pararan su accionar o que se conmovieran ante el dolor", relató.

(...)

"No fue un juego. La mataron de forma salvaje. La arrastraron hasta el lugar, la pusieron de rodillas, la golpearon con un palo en la espalda y la cara, y la ahorcaron con un cable que ataron a un paredón" el comportamiento de los chiquitos que admitieron


En el blog de Conz el debate se tornó largo y perdió un poco el foco. Purgando comentarios resentidos hacia la autora del blog y ataques a personas que atinaron opinar distinto a "pobres, no sabían lo que hacían", se forjaron dos posturas claras:
  1. Quienes piensan que los niños actuaron producto de su entorno y no tienen la culpa, el Estado (así, con mayúscula) debe decidir en su infinita sabiduría cómo salvarlos.
  2. Quienes piensan que a pesar de su corta edad deben ser tratados acorde a la magnitud del hecho en cuestión y castigados con eso en mente.
Yo pienso que definitivamente son producto de su entorno, pero este caso concreto va más allá de eso. Me cuesta extrapolar este hecho a una política macro de derecho penal, pero voy a intentarlo. No me parece relevante si los niños sabían que comentían un crímen, si iban a ser juzgados como menores o qué destino tendrían al terminar su macabro juego.

Acá pienso que se puede ir más allá, llegar a pensar en la esencia del ser humano, en una moral intrínseca que es biológica. El más salvaje animal tiene el instincto de preservar a sus crías, el hambre de pan no fue saciado por la violencia ejercida por estos niños.

Entiendo que es todo lo que conocen, que tenían hambre, que su madre los hubiera vendido a ellos para comprar paco de haber tenido esa opción, pero de ninguna me resulta que eso empalidezca la gravedad del hecho.

Yo no soy juez ni abogado, afortunadamente no soy yo quien decide la suerte de estos pequeños. Lo que sí sé es que nadie le dio ninguna chance de decidir su suerte (o practicamente nada más, de hecho), a una niña de 2 años que pasó por este mundo conociendo solamente la tortura y el sufrimiento.

Disclaimer: mis comentarios en este o cualquier otro foro virtual no deben ser tomados literalmente. Sepan tener un sentido de contexto y perspectiva de entorno. (Hay mucha gente limitada escondida detrás del anonimato de un teclado.)

Labels:

7 Comments:

Blogger Andy W said...

ARTICULO 12.- Régimen aplicable a los menores de CATORCE (14) años. No se podrán aplicar a los menores de CATORCE (14) años medidas que impliquen privación de libertad entendiendo por tal toda forma de detención o internación compulsiva en establecimientos públicos o privados.

No obstante, cuando a un niño de menos de CATORCE (14) años se le atribuya la comisión de un delito que, por su gravedad, posea una pena mínima de CINCO (5) años de reclusión o prisión, la autoridad interviniente podrá remitir el caso al órgano administrativo de defensa de los derechos del niño o niña, a fin de que se adopten las medidas necesarias para procurar su protección y garantizar la seguridad pública. Cualquier medida que se adopte respecto de las personas comprendidas en este artículo es susceptible de revisión judicial en un proceso contradictorio en el que se garantice el derecho del niño a ser oído y su defensa técnica.

20/5/08 6:55 PM  
Blogger Conz said...

realmente muy interesante el debate que se armo en torno a un simple comentario personal.

veremos que pasa por aca.

20/5/08 8:07 PM  
Anonymous D. said...

Lo que pasó es simplemente perturbador. Nada más imaginarlo eriza la piel.

Pero las subjetividades de este tipo no tienen lugar en el cómo se puede afrontar algo como esto, y de ahí que no podemos pensar que se trata sólo de unos niños, porque lamentablemente ya no lo son.

Ahora bien, a mi entender la ley penal tiene dos propósitos (siempre con el fin último de la justicia): uno el restaurador y otro el ejemplificador. No creo que esta sea una opinión políticamente correcta, y lo más probable es que desate ataques que sí puedan serlo. Ahí está el problema. Leí el post de Conz y los comentarios, que de mala manera formularon posturas antagónicas entre ser y parecer. Yo creo que estos dos chicos deberían ser juzgados como adultos, así de simple. Pero se lograría con eso 'restaurar' sus vidas, reformarlo y reinsertarlos en la sociedad? o el resultado sería aun peor? Ese es otro eterno debate, más aun teniendo en cuenta cómo funciona el régimen penitenciario aquí.

Sí, el entorno, la vida que les tocó en suerte, la mirada distraída del Estado (para bajar el concepto un poco más a la tierra: de trabajadores sociales, de maestros, de la escuela, de políticos que se benefician por la cultura del 'no piense' y un muy extenso etc. hasta llegar al concepto más abstracto de Estado) provocaron que estos chiquitos no tengan nada que perder, que carezcan de la mínima valoración hacia la vida (la propia y por ende la ajena).

Uff... es un tema fuerte, con millones de aristas, pero no por eso deja de ser un delito grave. Lamentablemente, creo también que se hundirá en un mar políticamente correcto sin lograr nada más que empeorar las cosas y olvidando a la beba que perdió la vida.

Andy W: Hay muchos animales que, por instinto también, matan a sus crías. Incluso una madre después del parto puede desarrollar un brote psicótico que la lleve a matar a su bebe. Yo creo que estos dos chicos representan la brutalidad del que no tiene nada que perder, pero coincido con vos en que sus actos fueron de una crueldad que ni siquiera los predadores en plena caza exhiben.

20/5/08 11:42 PM  
Blogger Andy W said...

Alguien piensa que la adultez está en función de la edad y nada más que el paso del tiempo?

Acaso nosotros en el calor de nuestros departamentos céntricos, sentados en nuestras PCs última generación y via nuestra banda ancha podemos llegar a tener 1% de empatía con esos chicos?

De alguna manera se puede obviar la maduración forzada que conlleva criarse en la más burda marginalidad?

Ahora, llevado a un punto estadístico: cuántos niños, penosamente, avergonzantemente, desarradoramente viven en esas condiciones? Cuántos casos de este tipo suceden a diario?

La cantidad es sin duda más alta de la aceptable por cualquier sociedad humanitaria, pero no tan alta como para ignorar la particularidad de estos chicos específicos.

Sólo en Argentina tenemos 30% de la población bajo la línea de la pobreza. Por eso tienen carta blanca para una crueldad más allá de cualquier cosa que pueda haber maquinado Dante?

Es triste, es frustrante, es lamentable, pero hay un punto en el cual debemos reconocer que hay miembros de nuestro planeta tierra que no tienen salvación. Ni el estado, ni la reina, ni Caritas ni el espectro de la Madre Teresa sería capaz de recuperarlos.

Están más allá. Habrá que dejarlos ir. Como sociedad quizás estemos mejor así.

21/5/08 12:05 AM  
Blogger Andy W said...

(Terminé de escribir y agradecí no ser el juez de menores encargado de juzgar este caso. De todas maneras no duden que decide la reina, no el funcionario.)

21/5/08 12:08 AM  
OpenID estonoesvida said...

Dudo mucho que esos chicos sean de alguna utilidad en esta sociedad, más aun sabiendo que nadie resiste un archivo en este país. Van a ser recordados como asesinos hasta el día de su muerte a no ser que cambien su apellido.
Los 2 bandos formados para mi apuntan a lo mismo, son producto del entorno por supuesto y deben ser tratados... hmm no se... despues de cualquier tratamiento van a volver a sus casas/entornos.

Como dijo el filósofo Mario Marísimus:
El mundo gira demasiado rápido en estos días, si no movés los pies te vas a caer de culo.

Ah y me olvidaba, esto es para vos Andy: SPAM!

21/5/08 12:55 PM  
Blogger Andy W said...

Tendrán un estigma que dificilmente se borre con el pasar del tiempo, eso no lo dudes.

A medida que crecen solo van a crecer en comprensión de la magnitud de la atrocidad, y les pesará más aún.

21/5/08 2:39 PM  

Post a Comment

Links to this post:

Create a Link

<< Home