yippie ka-yay
Mi día de San Valentín empezó muy mal, feo.
Nueve horas y media después estaba en una reunión en una productora, explorando un proyecto Argentina-Brasil con mucho potencial. Lo mejor de haberme quedado en la industria en la que estaba es poder nutrir el flujo de negocios con contactos antiguos. Siempre hablando bien de la empresa previa, claro!
Usualmente uso el mediodía para hacer mandados o entrenar, pero no estaba de ánimo. Almorcé con unos amigos del trabajo y con la excusa deportiva ingerí un plato de sorrentinos en un barcito muy monono que nos hicimos propio. Me encanta hacerle chistes a la señora que nos atiende, que me trate como su nieto y nos regale atenciones (limón para la Sprite Zero) porque somos divinos.
Por la tarde cerré una negociación de un proyecto que venía retrasadísimo, lo cual lleva a una buena manera de terminar el día: mandando mail con buenas noticias a tu jefe pasadas las 7pm. Es importante trabajar bien, obtener resultados y estar comprometido con el trabajo. Más importante aún es que tu jefe lo sepa.
Me cambié en la oficina y tomé el subte vestido de Valdanito, dispuesto a romperla en el fútbol verspertino.

Penosamente nuestra cancha regular es administrada por una simpática señorita cuyo única cualificación para el puesto es su potencial turco. Nosotros jugamos todos los martes hace más de dos años y todos los jueves hace un mes, pero el sistema de CRM estaba caído y no nos dieron prioridad: la cancha estaba vendida, no nos tomaron la reserva y nos teníamos que joder.
Mientras mi amigos le gritaban yo me ponía en rol de buen policía e intentaba conseguir la mejor solución posible. El sistema de reserva es simple: dejamos siempre unos $15 como seña, pagamos semanalmente la totalidad y tenemos una reserva que hace roll-over automático. El problema es que Miss Pompis no había anotado nada.
Estuvimos 20 minutos yendo y viniendo hasta que se dignó a llamar al dueño, quien apenado se ofreció a reemplazar su cancha sobre-vendida con una de un amigo de él. Claro que no iba a cobrarnos, no solo jugamos gratis sino que además nos pagó tres taxis hasta la cancha sustituto. Claro que al estar en un par de autos tomamos exactamente cero taxis, con lo que sobró un lindo presupuesto para cerveza.

Terminamos la noche de la mejor manera: tomando cerveza en casa y hablando misóginamente de las mujeres con las que habíamos estado, de las novias de nuestros amigos, de la vez que un amigo nos tiró cerveza helada en el entrepierna en el medio del acto y de una cuchara sopera encontrada sorpresivamente almacenada al despertar por una señoritas un poco libertina.
Dentro de todo un día redondo, sin dudas, más allá de la forma de corazón que pretende meterle el marketín.
Nueve horas y media después estaba en una reunión en una productora, explorando un proyecto Argentina-Brasil con mucho potencial. Lo mejor de haberme quedado en la industria en la que estaba es poder nutrir el flujo de negocios con contactos antiguos. Siempre hablando bien de la empresa previa, claro!
Usualmente uso el mediodía para hacer mandados o entrenar, pero no estaba de ánimo. Almorcé con unos amigos del trabajo y con la excusa deportiva ingerí un plato de sorrentinos en un barcito muy monono que nos hicimos propio. Me encanta hacerle chistes a la señora que nos atiende, que me trate como su nieto y nos regale atenciones (limón para la Sprite Zero) porque somos divinos.
Por la tarde cerré una negociación de un proyecto que venía retrasadísimo, lo cual lleva a una buena manera de terminar el día: mandando mail con buenas noticias a tu jefe pasadas las 7pm. Es importante trabajar bien, obtener resultados y estar comprometido con el trabajo. Más importante aún es que tu jefe lo sepa.
Me cambié en la oficina y tomé el subte vestido de Valdanito, dispuesto a romperla en el fútbol verspertino.
Penosamente nuestra cancha regular es administrada por una simpática señorita cuyo única cualificación para el puesto es su potencial turco. Nosotros jugamos todos los martes hace más de dos años y todos los jueves hace un mes, pero el sistema de CRM estaba caído y no nos dieron prioridad: la cancha estaba vendida, no nos tomaron la reserva y nos teníamos que joder.
Mientras mi amigos le gritaban yo me ponía en rol de buen policía e intentaba conseguir la mejor solución posible. El sistema de reserva es simple: dejamos siempre unos $15 como seña, pagamos semanalmente la totalidad y tenemos una reserva que hace roll-over automático. El problema es que Miss Pompis no había anotado nada.
Estuvimos 20 minutos yendo y viniendo hasta que se dignó a llamar al dueño, quien apenado se ofreció a reemplazar su cancha sobre-vendida con una de un amigo de él. Claro que no iba a cobrarnos, no solo jugamos gratis sino que además nos pagó tres taxis hasta la cancha sustituto. Claro que al estar en un par de autos tomamos exactamente cero taxis, con lo que sobró un lindo presupuesto para cerveza.
Terminamos la noche de la mejor manera: tomando cerveza en casa y hablando misóginamente de las mujeres con las que habíamos estado, de las novias de nuestros amigos, de la vez que un amigo nos tiró cerveza helada en el entrepierna en el medio del acto y de una cuchara sopera encontrada sorpresivamente almacenada al despertar por una señoritas un poco libertina.
Dentro de todo un día redondo, sin dudas, más allá de la forma de corazón que pretende meterle el marketín.
Labels: relaciones

9 Comments:
de todas maneras no pienso resistir el retail therapy
lo peor de la noche fue que la cancha era para fiestas infantiles.
era grande pero no había ventilación y la entrada era tan chica que me di la cabeza contra una barra de metal.
todavía tengo chichón. y encima perdimos.
Bueno...creo que demasiado interesante el blog para ser un hombre de negocios. Congratulaciones!!!
Dita Deren
gracias, supongo, dita!
Me hubiera encantado ser mosca en esa conversación de hombres!!!
Se puede saber con más detalle de qué hablaron???
Me mata de intriga el mundo masculino!
clara, creo que te hubieras horrorizado, ofendido o alegrado!!
hablamos mucho de novias ajenas, dinámica de relaciones, nivel de sexo (o falta del mismo), fiestas negras, sexo pago, sexo por pena, tamaño, uso e impacto de órganos sexuales.
etc.
c�mo me perd� semejante charla... estando tan pero tan cerca?!?!?!?
ufa!!!!!!!
muero por esos eventos........
tanto?! ok, la próx te aviso, vecina!
claro!!!!
yo escuche tus gritos con el de la pizza y la cerveza...pero no imagine la noche que les esperaba, la proxima me asomo... lástima que te vas!!
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