Thursday, November 22, 2007

exponencial growth

Estoy cada vez más interesado por volver a adentrarme en el genialmente cuántificable mundo de la matemática, para luego pasar a una poco más de economía teórica.

Desde que terminé la secundaria he perdido y vuelto a recuperar algunos hábitos: volví a hacer ejercicio, a dibujar en lápiz y tinta, leer vorazmente, especialmente enfocado en non-fiction que tanto me entretiene.

Una de mis recientes redescubrimientos son los acertijos o juegos de lógica. Os dejo uno, con respuesta en los comments: si tomás una hoja de papel, la doblás por la mitad, luego la volvés a doblar y lo repetís 50 veces, ¿cuán ancho que el papel doblado?

***

Esta mañana terminé de leer When Nietzsche Wept, cinco días después de mi schedule auto-impuesto. Lo que más me impactó fue el tratamiento filosófico que le da a cuestiones mundanas que nos aquejan a todos: amor, desengaño, rutina, el deber, envejecimiento, amistad y traición, el casamiento, la fidelidad, el ser, la felicidad, la tristeza y la muerte.

La picazón existencialista, la angustia de vivir que todos tenemos en un punto, es algo que solamente la filosofía puede tratar, sólamente ella puede rascarla. Pienso que en ese punto la filosofía es absolutamente necesaria, justamente por su falta de utilidad neta. No sirve para nada, no hace falta, ese es su valor.


Un verdadero matrimonio sólido existe cuando ambos son individuos que no necesitan de la institución para sobrevivir. Uno debe poder destruir su relación para que ella exista. Es menester convertirse en lo que uno es, no sucumbir ante las presiones y supuestas responsabilidades, no escudarse detrás de quienes dependen de nosotros para no verse obligado a cumplir un destino. Es más pecaminoso dejar sin uso el suelo más fértil.

Son todos tópicos que merecen un estudio profundo sin límite determinado, sin solución. Me gustaría poder decir que entiendo estar más allá de estas vexaciones, pero no es así. Sería increíble encontrar alguien así, que cumpla y deje cumplir, con su propio ser y entidad, brillante con luz propia, para estar el resto de la vida iluminando, en esta vida y toda recurrencia infinita que nos avasallará.

Salut a Repa y Bren por la charla al respecto

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9 Comments:

Blogger Andy W said...

No vale chusmear la respuesta.

23/11/07 12:47 PM  
Blogger Andy W said...

Las conversaciones en acción de gracias fueron la mejor parte!

23/11/07 12:47 PM  
Blogger José said...

Acá estoy, devolviéndole la visita. Lamentablemente, no voy a dejarte una solución, sino un replanteo del problema, porque tenía entendido que ningún papel de ningún tamaño, puede doblarse más de ocho veces (una cuestión física que probé y no entiendo por qué es que pasa).

Saludos, bienestar, esas cosas,

José.

23/11/07 11:32 PM  
Blogger Andy W said...

Hola José: pienso que el límite debe estar cerca de 10-12 veces con un papel carta de impresora, tamaño normal.

El punto es otro, de todas maneras, es hipotético.

Me dijeron que chatear está bueno para comments, no?

24/11/07 1:19 AM  
Blogger Malena said...

José! yo tmb sabía eso pero nunca pude doblarlo más de seis veces sobre sí mismo.

Andy W. anoche estuve en una charla en la que un poeta contaba cómo trató de matarse hace un mes. Y habló acerca de la poesía, de las cosas que tienen valor, de la espiritualidad que habita las cosas de todos los días. Hoy quería escribir sobre eso y me crucé con tu post... también anoche el poeta habló de este tipo de coincidencias.

24/11/07 2:48 PM  
Blogger Andy W said...

malena: pienso que ese tipo de "casualidades" al igual que el dejá vù y otras maquinaciones mentales que nos hacemos son generalmente producto de nuestra propia libre asociación, y no realmente "casualidades", que aunque existen, normalmente no son tales.

La espiritualidad es para mi una de las esferas principales de la vida, junto a la familia, el trabajo, el intelecto o la salud.

Ignorarla es camino a la perdición, por más que tome una forma muy agnóstica.

24/11/07 3:01 PM  
Blogger Mr. Pergio said...

Me quedó resonando eso de la angustia de vivir, algo de lo que no sólo el existencialismo se ocupó.

Yo creo que la experiencia del humano siempre tiene algo de angustiante, porque un ser humano es un ser deseante y eso lo conduce a un intento continuo e imposible de colmar lo incolmable, de alcanzar lo inalcanzable.

Por eso me parece que la felicidad existe por momentos, se dan "chispazos de felicidad", aparece paroxísticamente.

Uno como ser humano debería tener en cuenta estas cosas a la hora de conducirse por la vida.

2/12/07 2:10 AM  
Blogger Andy W said...

Es fascinante esa teoría, de hecho creo que tanto los altibajos emocionales como todos aquellos que nos "definen" pueden reducirse a momentos e impulsos, contextos momentaneos que nos colocan en una situación.

3/12/07 12:04 PM  
Blogger Andy W said...

Para responder la cuestión de los 50 pliegos: un pedazo de papel doblado 50 veces en dos tendría una altura que llega desde la tierra hasta el sol.

3/12/07 12:06 PM  

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