puto el que lee
Conceptualmente parto desde una falacia, la existencia de los rótulos. Sólo sirve para ordenar a las personas en nuestra mente, son tan inevitables como los impuestos pero aún así no menos desagradables. Pienso que si no tuviéramos la capacidad de analizar, juzgar y etiquetar a las personas tendríamos la cabeza completamente enmarañada de información sin poder tomar la más mínima decisión en torno a una persona.
Necesitamos rótulos para categorizar entre confiable y no confiable, simpático y amargo, amigo y conocido, amado y querido. Así podés moderar tus reacciones según quién se trata, sin sentarte a analizar exhausitivamente durante horas cada comentario aislado. Vas formando un perfíl, modificándolo y tomando decisiones, por veces acertadas, por veces no tanto. Gracias a los rótulos podés formar tus expectativas.
El punto que quería hacer tiene que ver con dos rótulos comunes: gay y puto. Dejando de lado aquellos homosexuales que encuentran placer en autodefinirse PUTO (Fernando Peña comes to
mind), la mayoría de los hombres homosexuales pueden llamarse “gay”, tomándolo como un simple sinónimo de su preferencia sexual.
Puto, por otro lado, puede ser cualquiera. Ser puto no es que te gusten los hombres. Ser puto es ser malo, ser garca, ser traidor, ser cobarde, no tener códigos.
Puto es quién no tiene la valentía para enfrentar sus problemas o quienes lo insultan. Puto es el que sólo piensa en sí mismo antes y primero que nada. Puto es quién traiciona, viola códigos sociales, no tiene carisma ni magnetismo personal y por ese motivo está en contra de todo y de todos, por su propio ostracismo. Puto es el que necesita destruir para validar su propio sentido de inadecuación. Puto es el que se siente tan rechazado por la sociedad que escapa de ella buscando asilo.
Eso es ser puto. Ser gay es simplemente que te gusten los hombres. Me gustaría saber cuántos de los que hoy se llenan la boca con acusaciones de homosexualidad les daría el carácter para declararse gay frente a la sociedad.
Post inspirado por debate via twitter respecto
a la orientación sexual de Juan Martín Herández
Update: reproduzco la respuesta via post de Penélope Glamour, mi interlocutora principal en Twitter...
Mi opinión de esto es algo así, pero deberán ver el post original para ver la cadena original de respuestas:Mika vs. "Juani"
Además de una herramienta de uso todavía incierto, el Twitter funciona también como una suerte de chat en el que, cada tanto, se generan debates de distinto tipo.
Hoy, por ejemplo, twiteé que harta de recibir mails de mis amigas baboséandose como teenagers por este pibe (que en mi opinión tiene cara de enano, o de mogólico) opté por empezar a contestarles con fotos de Mika, que es sin lugar a dudas el hombre más lindo del planeta.
A raíz de eso se armó una interesantísima discusión twittera que involucró opiniones varias sobre ese deporte infesto que es el rugby, sobre los macacos espantosos que lo practican y, eventualmente, sobre las distintas interpretaciones de la homosexualidad masculina.
En este punto me apremia la necesidad de hacer dos consideraciones fundamentales, antes de seguir explayándome en el tema que nos convoca:
1. No sólo me tiene (a mí y a un altísimo porcentaje de mujeres) absolutamente sin cuidado que a Mika le gusten los hombres, sino que aún sabiéndolo sin el más mínimo resabio de duda me casaría de todas formas, aunque más no fuese para mirarlo mientras duerme. ASÍ de lindo me parece.
2. No sólo me tiene aún más sin cuidado el desempeño de Argentina en el Mundial de Rugby (o en cualquier disciplina deportiva, para el caso), sino que el deporte en sí me parece una animalada sin gracia y, quienes lo practican, unos cerdos mononeurónicos sin remedio. Y esto no lo digo porque "se diga", porque "es un mito", o por lo que mierda sea que pueda ocurrírsele a quien me lo quiera refutar. Lo digo con conocimiento de causa, después de haber pasado mi adolescencia saliendo con grupetes de rugbiers de clubes paquetones (muchos de las cuales ahora tienen causas abiertas en su contra por haber fracturado narices y mandibulas de gente inocente), aburriéndome como una ostra en la tribuna de los sevens veraniegos que se hacían en "Punta" y esquivando por tres años las invitaciones ("Boló, te venís este finde a comer un asado en lo del Gordo, ¿no?") de los ex-amigos de mi novio otrora rugbier, eventualmente rehabilitado para convivir en sociedad.
Prosigo, entonces, y aclaro que escribo en parte inspirada por el debate antes mencionado, y en parte contestando a este post.
Huelga decir que comparar los atributos de estos dos hombres equivaldría, en el mundo masculino, a poner bajo la misma lupa a Luciana Salazar y a Celeste Cid. Es por demás evidente que encarnan dos estereotipos completamente distintos y casi opuestos de "Belleza" y "Hombría" (al que quiera objetar que Mika es puto, favor referirse al punto 1 ut supra), y sin embargo, de la comparación surge la inquietud por tratar de comprender qué es lo que cada uno de ellos representa.
Yo, que en "El club de la pelea" elijo sin pensarlo a Edward Norton antes que a Brad Pitt, voy a tratar de hacer un esfuerzo para imaginarme por qué motivos un rugbier standard puede llegar a resultar atractivo para una mujer inteligente, culta, con autoestima, autosuficiencia e independencia.
(...)
...cierto. A esas, los rugbiers, no nos caben NADA.
me parece que estás mezclando una serie de cuestiones no correlacionadas:
1. que no te importe que mika sea gay, genial. no problem. te puede gustar tanto como gustó george michael o freddie mercury en su momento.
2. las preferencias sexuales o románticas de las mujeres (al igual que las de los hombres) son variadas y por veces inexplicables, también. a algunas les gustará mika, a otra juan martín herández, gael garcía bernal o eddie veder. totalmente diferentes, totalmente válidos todos.
3. que a las mujeres no les guste el deporte de ninguna manera lo invalida como disciplina, como acto valioso o como ideal de sociedad. si todos pensáramos sólo en nosotros mismos en vez del grupo sería aún más horrendo este planeta. viviríamos todos en cuevas, solos, en enormes estancias individuales o en el medio de la selva, por no poder tolerar o ser tolerados.
4. pensar que "todos los rugbiers" o "todos los que les gusta el rugby" son de una manera u otra me parece excesivamente obtuso, pero entiendo que en este tipo de marco lo único que tiene sentido es generalizar para poder llegar a algún tipo de conclusión.

10 Comments:
MIKA ES GAY. BASTA DE MENTIRAS!
Ja, querido! Súper loable en intención, pero lamentablemente quedo de lado por pertenecer al grupo de los que encuentran placer en autodenominarse(sic).
Abrazo.
Yo prefiero decir poo. O pú. Si es muy refinado, pou.
Mika no es gay, tampoco es puto. Es pooh.
(alguien puede decir que le robé esta denominación, y es cierto)
Si bien está muy bien lo que decís, y puedo estar más o menos de acuerdo, el debate twittero que inspiró el tema no apuntaba a la orientación sexual de "Juani", sino, en todo caso, a otras cuestiones referidas al rugby, los rugbiers, y demás.
A mi también me inspiró para un post, así que veremos cómo sigue el debate.
pablo: autodenominarse es la única denominación que trago
george: a lucio, el amigo de germán, gugú le dice pooh. por eso?
penélope: claro que no es por él, pero él es rugger, entonces queda en la categoría, no?
Sabes que te banco Igual!!!!
el basquet no es lo mio, eso de tener faltas personales... HIC!!!
Andy:
Esto ya lo hablé antes.
Homosexual suena a un término de la clase de antropología.
Gay suena a alguien siempre alegre bailando disco cantado por Donna Summer con pantalones bell bottoms bajo una lluvia de confetti diciendo "sister" y "girlfriend".
Para mi todos los términos que hay ofenden. Para mi.
Gay es sencilla y directa. Y supongo que por eso se usa tanto. Igual no se me va de la cabeza Carmen Miranda cada vez que la escucho.
Y hay buenas y malas personas, putos o no.
Hola. Qué buena la foto de Hitler. Votàme a mì para las elecciones, puto.
El comentario de John todavía me hacer retorcer de la risa.
Yo en una vida paralela pude haber sido rugbier. Si mis padres no me hubieran sacado del Maristas, bajo la tutela espiritual del Santo Champagnat, habría pasado mi juventud rompiéndome la nariz y volteándome jugadoras de hockey.
Pero no. Me mandaron a otro colegio, donde me hice nerd, alfeñique y célibe. Dos veces jugué al rugby en mi vida, y no tengo un buen recuerdo. Estaba de fullback y me cagaron a trompadas igual.
brat: el basket es todo. cuando tenga capital voy a fundar mi propio club. de NBA, obv.
tomatito: no entiendo por qué es ofensivo ser gay.
gonchi: bueno, siempre me convencés.
george: jugué hasta los 15 años, un problema óseo me impidió seguir. me acuerdo que me ponían de pilar (pegué el estiró a los 12años y medía 1.70), tenía que corre, defender, estar en el scrum, seguir tackleando... era más vago en ese entonces.
ahora me gustaría volver a jugar pero no puedo absorber tanto contacto. mejor bball.
Post a Comment
Links to this post:
Create a Link
<< Home