deconstructivismo tandilense
El tema fue que la ciudad te lima si la dejás, entonces hay que dejar la ciudad. No sabía que era posible olvidar lo ruidosa que era la ciudad en tan solo cuatro días, pero me pasó. Me bajé en Retiro y quise morir. O al menos volverme sordo durante unas horas.

La montaña es el destino por excelencia, especialmente si sos fan del rappelling y el aire libre. Quisimos ir a andar a caballo pero insistieron en mandarnos escolta. Amantes de la libertad y el libre albedrío, los mandamos a freir churros.

Además necesitabamos estar juntos, que nadie nos moleste, estar (casi) sin celular, mail, blog, comments, twitter (casi), amigos, familia, facultad, TRABAJO, estudio. You know.

La noviamía tuvo la brillante idea de ir directo a las cabañas. Si era por mi hubiera ido a un hotel. Grave error. La cabaña tiene más intimidad, menos horarios, un feeling más rupestre y todas las comodidades de casa.

Te traen el desayuno a la puerta y entran una vez por día a ordenar un poco. Ojo, la parte que trajeron es la bandeja de arriba, la fruta la corté yo.

Me pintó colaborar un poco y me puse el delantal de amo de casa. Cociné (huevos), le llevé el desayuno a la cama (una vez cada uno) y hasta lavé y ordené. OK, un poco bajo amenaza.

Lo mejor de todo fue que el tiempo acompañó la poca vida exterior que hicimos. El primer día tocó asado y jogging. Hacía tanto calor que fue en cuero. El segundo día hicimos caminata por todo Tandil, siempre acompañado por los omnipresentes perros. El tercer día escalamos y caminamos desde la cascada hasta lo de Noni.

Un poco me salí con la mía y logré llevarla a un casino. Le expliqué las reglas y me senté a jugar al blackjack. Cada vez que ganaba una mano me exigían que entregue la diferencia. Así logré duplicar mi capital y retirarme arriba. Fuimos a festejar a un bar de cerveza artesanal donde velozmente nos embriagamos.

Me pareció una buena oportunidad de tener otro tipo de contacto, en otro plano. Pudimos leer, hablar de arte, discutir ideas, planes y anhelos. Compartimos más de lo que pensabamos y pudimos debatir tópicos sobre los cuales ni sabíamos que el otro tenía posición formada.

También vimos cómo la Selección de basket lograba un increíble segundo puesto en el Torneo de las Américas, con Scola (MVP) a la cabeza y Prigioni en una actuación notable. Por algo me las busqué bahiense.

Sin dudas que no podés ir a Tandil y no comer. Sin parar. Queso ahumado y con especias, salame picado fino y grueso, jamón serrano y mucha carne, mucha verdura, mucha fruta, muchas medialunas, pan, cerveza y vino sin parar. Juramos hacer ayuno al menos una semana. Al menos hasta que ella cumpla sus 25 septiembres.

Me hice muy muy amigo de Beto, el dueño del Corralón el Hornero, el proveedor #1 de materiales para la construcción de todo Tandil. Es que le voy a construir un ala nueva a la cabaña, incluyendo un cuarto para Jacinto, una cucha para Polo y una sala de pintura para mi novia artista.


La montaña es el destino por excelencia, especialmente si sos fan del rappelling y el aire libre. Quisimos ir a andar a caballo pero insistieron en mandarnos escolta. Amantes de la libertad y el libre albedrío, los mandamos a freir churros.

Además necesitabamos estar juntos, que nadie nos moleste, estar (casi) sin celular, mail, blog, comments, twitter (casi), amigos, familia, facultad, TRABAJO, estudio. You know.

La noviamía tuvo la brillante idea de ir directo a las cabañas. Si era por mi hubiera ido a un hotel. Grave error. La cabaña tiene más intimidad, menos horarios, un feeling más rupestre y todas las comodidades de casa.

Te traen el desayuno a la puerta y entran una vez por día a ordenar un poco. Ojo, la parte que trajeron es la bandeja de arriba, la fruta la corté yo.

Me pintó colaborar un poco y me puse el delantal de amo de casa. Cociné (huevos), le llevé el desayuno a la cama (una vez cada uno) y hasta lavé y ordené. OK, un poco bajo amenaza.

Lo mejor de todo fue que el tiempo acompañó la poca vida exterior que hicimos. El primer día tocó asado y jogging. Hacía tanto calor que fue en cuero. El segundo día hicimos caminata por todo Tandil, siempre acompañado por los omnipresentes perros. El tercer día escalamos y caminamos desde la cascada hasta lo de Noni.

Un poco me salí con la mía y logré llevarla a un casino. Le expliqué las reglas y me senté a jugar al blackjack. Cada vez que ganaba una mano me exigían que entregue la diferencia. Así logré duplicar mi capital y retirarme arriba. Fuimos a festejar a un bar de cerveza artesanal donde velozmente nos embriagamos.

Me pareció una buena oportunidad de tener otro tipo de contacto, en otro plano. Pudimos leer, hablar de arte, discutir ideas, planes y anhelos. Compartimos más de lo que pensabamos y pudimos debatir tópicos sobre los cuales ni sabíamos que el otro tenía posición formada.

También vimos cómo la Selección de basket lograba un increíble segundo puesto en el Torneo de las Américas, con Scola (MVP) a la cabeza y Prigioni en una actuación notable. Por algo me las busqué bahiense.

Sin dudas que no podés ir a Tandil y no comer. Sin parar. Queso ahumado y con especias, salame picado fino y grueso, jamón serrano y mucha carne, mucha verdura, mucha fruta, muchas medialunas, pan, cerveza y vino sin parar. Juramos hacer ayuno al menos una semana. Al menos hasta que ella cumpla sus 25 septiembres.

Me hice muy muy amigo de Beto, el dueño del Corralón el Hornero, el proveedor #1 de materiales para la construcción de todo Tandil. Es que le voy a construir un ala nueva a la cabaña, incluyendo un cuarto para Jacinto, una cucha para Polo y una sala de pintura para mi novia artista.

Labels: personal

17 Comments:
juro poner comments en breve
Un corralón!
que viva el amor!
q lindo tandil! pronto estaré alli.
felicidá para la pareja!!! saludos!
me hice amigo del encargado del corralón, fui su mejor cliente todo el finde.
gracias chicas, son muy amables.
Que rico todo!
Ahhh... Hermoso anticipo de la primavera!
Yo estuve en Tandil hace unos meses y la pasé muy bien.
Highlights:
- el chorro tipo géiser que sale del medio del reservorio; ¿para qué sirve?
- la estatua del “señor bajito” que está frente al lago, que en Wikimapia está marcada como “Monumento al hobbit”.
- el museo del fuerte, con avión y carruajes incluidos.
- el estacionamiento del mirador del castillo morisco: ideal para el apriete un sábado a la noche.
hrm. creo que nos perdimos el 98% de las cosas que hay para hacer en Tandil. estuvimos más tiempo en la cabaña que otra cosa. papelón.
vamos a tener que volver. además, extraño a polo (el perro más maricón de tandil).
¿Cómo sabes? ¿Polo era un Poodle? ¿tenía un collar de rhinestones el perro? ¿o un lunar en su cachete izquierdo? ¿Su foulard hacía juego con su boina? ¿Cuando veía a otro perro caminaba en reversa hacia él? ¿O insistía en que le sirvieran sólo Pro Plan au jus?
discuss.
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Todo tiempo compartido con la pareja en una cabaña en medio de las sierras es tiempo invertido satisfactoriamente. Está bien que hayan dejado el turismo para otra oportunidad.
absolutamente, fix.
tomatito: es un ovejero alemán. salimos a correr con el perro a cuestas y a primer ataque de los perros del barrio se largó a llorar.
Tu chica es la Jennifer Beals de Flashdance.
Saludos!
W: hasta la madre la confunde. lo juro.
Tandil es aluci!
cuanto amor!
No vale sacarse fotos tan de cerca y salir bien. No tienen derecho!!!!
Slds, Dolo.
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