reflexión de sexo: saciedad
Si estás buscando saciar tus ansias sexuales, no te acuestes con nadie.
Relacionado al tema de la abstinencia, creo firmemente que esas cosas son posibles solamente porque sacás de tu mente el tema sexual. Es algo así como un sacerdocio, sacás pensamientos impuros de tu psiquis y así dedicás tu vida a otros pursuits.
Ahora, ¿qué pasa si empezás a tener sexo? ¿Mucho sexo? ¡Estás cada vez peor! No podés para de pensar en sexo. Claro, ocupa una parte importante de tu tiempo libre. Conocés el gusto, el placer, lo divertido que es. Entonces querés más.
Parece natural, pero en realidad me llama muchísimo la atención, porque teoría económica básica dice que mientras más tenés de un bien más baja la utilidad marginal que tiene ese bien.
Pensá estar sentado un mediodía en un bogedón, muerto de hambre, a punto de comer un plato de ravioles. El primer plato te vale muchísimo y te traerá
mucho placer. Otro plato probablemente tenga el mismo efecto. Un tercer quizás no logres terminar. Diez platos de ravioles no tienen ningún beneficio, te dará exactamente igual tener 10 que 15, no hay forma que puedas comer diez y mucho menos quince.
Con el sexo pasa lo inverso, es como la heroína: mientras más tenés, más querés. No llegás nunca a estar saciado, terminás peor que antes de empezar.
Relacionado al tema de la abstinencia, creo firmemente que esas cosas son posibles solamente porque sacás de tu mente el tema sexual. Es algo así como un sacerdocio, sacás pensamientos impuros de tu psiquis y así dedicás tu vida a otros pursuits.
Ahora, ¿qué pasa si empezás a tener sexo? ¿Mucho sexo? ¡Estás cada vez peor! No podés para de pensar en sexo. Claro, ocupa una parte importante de tu tiempo libre. Conocés el gusto, el placer, lo divertido que es. Entonces querés más.Parece natural, pero en realidad me llama muchísimo la atención, porque teoría económica básica dice que mientras más tenés de un bien más baja la utilidad marginal que tiene ese bien.
Pensá estar sentado un mediodía en un bogedón, muerto de hambre, a punto de comer un plato de ravioles. El primer plato te vale muchísimo y te traerá
mucho placer. Otro plato probablemente tenga el mismo efecto. Un tercer quizás no logres terminar. Diez platos de ravioles no tienen ningún beneficio, te dará exactamente igual tener 10 que 15, no hay forma que puedas comer diez y mucho menos quince.Con el sexo pasa lo inverso, es como la heroína: mientras más tenés, más querés. No llegás nunca a estar saciado, terminás peor que antes de empezar.

4 Comments:
perdón a todos los economists por masacrar la teoría de la utilidad marginal
Hay campos donde rigen los "increasing returns"; en teoría de los sistemas son los que tienen un exceso de acumulación que, finalmente, termina saturando y destruyendo al sistema.
Me alegra estar sano al menos respecto a algo.
Yoaesaminalaconozco.
Todo bien, pero no creo que sea cierto. Dejando de lado el caso de una pareja casada (donde te puedo asegurar que el sexo pasa a segundo plano), no creo que exista verdaderamente una persona que pasó años de su vida siendo promiscuo sin llegar al punto de agobiarse de la situación (creo que se llama madurez) y buscar algo con mas sentido y significado. Y sin querer ir muy lejos, pasate una semana desde que te levantás hasta que cae la noche dandole duro y parejo y no creo que te queden ganas de seguir dandole por un rato. Me parece que los economist pueden descansar tranquilos.
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